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jueves, 15 de noviembre de 2007

¿Cómo saber si ella tiene ganas?

Tener relaciones sexuales es difícil, siempre. Cuando tienes pareja piensas: “¡Por fin voy a tener sexo cuando yo quiera!”. ¡Mentira! Eso de las relaciones sexuales estables es una leyenda. Es difícil que se dé que ella tenga ganas y que tú tengas ganas, y que cuando tú tengas ganas, ella sepa que tú tienes ganas y tú sepas que ella tiene ganas...
Yo, por necesidad más que nada, me he convertido en un experto en interpretar este tipo de señales. Veréis: si estás en el sofá y cuando va a acostarse te dice: - Me voy a la cama, no tardes.
Eso quiere decir: “Me voy a acostar sin bragas”. Pero si ella se acuesta y te dice: - Yo me voy a la cama, cuando vengas haz el favor de no hacer ruido.
Amigo mío... coge una revista y sedúcete a ti mismo.

Hay palabras mágicas que ella suele utilizar para dejar claras sus intenciones. Por ejemplo, la palabra “siesta”. Si ella después de comer te dice: - ¿Nos echamos la siesta?
Está claro: “sí está”.

...gracias a Patty Diphusa.
Hay que estar muy atento a cómo se viste cuando se acuesta. Si se coloca los calcetines y el esquijama con pelotillas te está diciendo que no quiere saber nada de tus pelotillas...

Yo creo que, con esto del sexo, las personas funcionamos un poco como los teléfonos móviles: que se supone que sirven para que estemos comunicados siempre, pero a veces tú lanzas un mensaje y ella no está operativa; otras te lo lanza ella a ti, y resulta que tú estás comunicando.

Si un día anodino, como por ejemplo el martes, tu chica sin venir a cuento te pregunta por Zidane:
- Oye, ¿y cómo va lo de Zidane?
Está claro... ¡¡¡Quiere... que le introduzcas el PIN!!!

Hay otras señales más sutiles. Hay que estar muy atento a cómo te llama cuando llegas a casa. Si entras por la puerta y escuchas tu nombre tres octavas más agudas de lo normal (En vez de oír: “Hola Manel”, oyes: “¡Hola Maneeeeel!”), prepárate. Va a estallar el obús. Te va a hacer como en el anuncio de Jazztel: “¡Otro...! ¡Otro...! ¡Otro más...!” Lo malo, cuando te pasa esto, es que tú, al segundo, te quedas sin batería.

Si cuando se está arreglando para salir te dice: “¿Me ayudas a subirme la cremallera?”, en realidad te está diciendo: “¿Cuándo volvamos... también me la bajarás?”. Es decir, ella está a tope de cobertura.

Pero atención, porque el momento de subirle la cremallera es muy delicado. Si la pellizcas sin querer, se acabó lo que se daba. Se dará la vuelta y te dirá: “¿Qué piensas? ¿Qué estás cerrando una maleta? ¡Serás bestia!”. Y conectará el buzón de voz. Ya puedes llamar, ya...

La postura que ella coge cuando se mete en la cama es otra forma de saber si está operativa o no está operativa. Si se mete en la cama y se enrolla como una oruga... no te esfuerces, tiene el terminal apagado.

Pero si por el contrario, se tira boca abajo y mueve el culete como el pato Donald al andar... ¡Atención, tienes una llamada en espera!

En cualquier caso, con móvil o sin él, el momento clave sin duda es el sábado. Porque el sábado por la noche tú sabes que toca. Y con esa ilusión te metes en la cama. Pero puede pasar que, de repente, apague la luz y diga:
- Buenas noches.
- ¿Cómo que buenas noches? ¡Pero si es sábado!

Te dan ganas de levantarte a por el calendario y decirle: “Mira... Mira... ¡Mañana rojo!”. Hombre, por favor... Yo creo que, como hay mucha despistada por ahí, deberían decirlo en las noticias: “Y terminamos recordándoles que hoy es sábado... Mañana rojo”.
Sin embargo en vez de ir a por el calendario, lo que hacemos la mayoría de los tíos es poner en marcha la operación gusano: acercarnos a ella reptando por la cama, como sin querer, hasta que nos acoplamos. La abrazamos y empiezas a tontear con la mano, que si le acaricias la cadera, que si ahora la tripita... y empiezas a subir y a subir, a ver si ella reacciona. Y sí que reacciona, sí. De pronto te coge la mano y te dice:
- ¡Qué bien estamos así! Yo no necesito nada más.
Y te quedas con las ganas. Esperando la próxima señal. Habrá que tener... la antena sacada

...gracias a Patty Diphusa.

Voy de Boda

Estoy un poco fastidiao'. Acabo de recibir una invitación de boda, ya me dirán si no es para estar jodido. ¡Será posible! ¡Es que se te queda la misma cara que cuando te llega una multa! ¡Hale, a soltar pasta!
Porque hay que ver como se desbarra en las bodas. Sobre todo las mujeres, que no solo se disfrazan de paquete de caramelos, algunas hasta se ponen fiambrera en la cabeza, que las ves y dices: "¿Mamá? ¿Eres tú o el soldado Ryan?".
Lo más raro es ese bolsito diminuto que llevan todas, "¡Anda, una almeja metálica!". ¿Que llevan ahí, una compresa extraplana? Sin alas, claro, porque asomarían. Si es que es muy fuerte eso de las bodas.
Una de las cosas que mas odio de las bodas son las esperas: ¡te tiras media hora en la puerta de la iglesia con las manos sudando llenas de arroz, que cuando salen los novios, lo que les tiras es arroz a la cubana...! Ahora, que los peores son los niños, que tiran el arroz a la cara, con una mala hostia: "En el ojo, macho", le he dao' en el ojo....". Y el novio, ahí, aguantando.
Odio las bodas. Yo, en la ultima no conocía ni a la que se casaba y cuando fui a darle el beso de rigor, me tuve que presentar:
- Soy Floren, el hijo de la tía Tere, la que no se habla con el abuelo.
- Ah, encantada, gracias por venir.
Si es que da igual, la novia no se entera, va como drogada, le podría haber dicho:
- ¿Me prestas un par de kilitos para la entrada de un piso?
- Ah, encantada, gracias por venir.
O:
- Soy el violador del Ensanche, vengo a enseñarte el pito.
Ella hubiera dicho igualmente:
- Encantada, gracias por venir.
Lo que mas odio de las bodas en el momento del traslado al banquete. Tu madre te coloca a tus tías, pero como tu coche es de dos puertas, las tienes que meter a empujones. El vestido se les sube a las caderas y van todo el camino enseñando la faja. Pero a ellas todo les hace gracia:
- Nene, sube la ventanilla, uuuhh, ji, ji, ji, que me despeino, y sigue, sigue al tio Juan, que se sabe el camino, uuhhh, ji, ji, ji.
¡Ji,ji! ¡Hala, fila de doce coches, tocando la bocina! Y como el primero se pase un semáforo... ¡emergencia, emergencia! Todo Dios sacando el móvil:
- Atención, hemos girado a la izquierda, veis al tío Juan, egggg. Nosotros estamos dando vueltas a la rotonda, eggggg, cogiendo inercia, egggg, me copias, me copias... Pato rojo a pato azul, hemos perdido al tío Juan, tío Juan contesta, cambio, eggggg.
Da igual, es un desastre. Cuando llegas, el tío Juan lleva dos horas sentado y encima te dice:
- ¿Dónde os habéis metido, joder?
Lo único que esta bien organizado en las bodas es el reparto de los idiotas: ponen uno en cada mesa. Pero el resto es un descontrol: están entrando la tarta y a tu mesa aun no han llevado el chuletón. Yo siempre me he preguntado porque cortan la carta con un sable, ¿que sentido tiene? Como no sea por tener un arma a mano para cuando entren los de la tuna...
¿Y que me dicen del vídeo? Se acerca el de la cámara y todo el mundo se cree que esta en El Semáforo: el idiota se pone una servilleta en la cabeza, el tío Juan canta la jota de siempre y una de las tías llora:
- Hijos míos, que os queráis mucho y os respetéis siempre...
¡Hombre, por favor! ¿Esto es lo que pasa el día mas feliz de tu vida?
¡Es todo muy fuerte! Porque después llegan las mujeres con peladillas envueltas en un trozo de tul y paquetes de cigarrillos gritando:
- Fúmate uno mujer, que estamos de boda.
Y de pronto te encuentras a tu vieja echando humo por la nariz como si fuera una vaporeta.
A nosotros, en cuanto nos descuidamos, nos colocan un puro. Yo, a la tercera calada, empiezo a ponerme blanco y lo tiro.
Pero allí están los vigilantes de puros, tan atentos ellos:
- ¿Ya te has fumado el puro? ¡Dale otro al chaval y una copa de coñac, pa' que se haga un hombre!
Un hombre, un hombre... ¡hombre, no me jodas!
¡Y el baile! Eso es lo mas fuerte. Lo peor es cuando el tío de la novia la saca a bailar un pasodoble. El tío va to resudao' con la camisa pegada al cuerpo, le planta la manaza en la espalda, le sube el vestido medio metro y canturrea mordiendo el puro:
- La 'ente 'anta con ardor que 'iva España, nana na nana nana na, y España es la mejor, tara ran tan taran tara ro.
Lo que menos entiendo es por que los novios pasan de mesa en mesa preguntando:
- ¿Que tal? ¿Habéis comido bien?
A ti te dan ganas de decirles:
- Pues no, la comida era una mierda, y no he dejado de soltar pasta entre la corbata, la liga y la tuna... ¡Y encima me habéis puesto al lado del bafle!
Pero no, les dices que todo ha estado perfecto. Y así, con una mentira, los novios comienzan su vida de casados. Claro que no será la única... En fin, ¡que vivan los novios, pero a mi que no me inviten a mas bodas!

...gracias a Patty Diphusa.

Ella te quiere como amigo

Hasta ahora pensaba que la peor frase que te puede decir una tía es: "Tenemos que hablar...". Pero no, la peor frase que te pueden decir es: "yo también te quiero... pero solo como amigo".

Eso significa que para ella tú eres el mas simpático del mundo, el que mejor la escucha, el más enrollado... pero que no va a salir contigo. Va a salir con un impresentable que sólo quiere acostarse con ella. Eso sí, cuando el otro le haga una putada, te llamará a ti para pedirte consejo. Es como si vas a buscar trabajo y te dicen: "Señor Motos, es usted la persona idónea para el puesto, el que mejor vitae tiene, el más preparado... pero no le vamos a contratar. Vamos a coger a un incompetente. Eso sí, cuando la cague, ¿le podríamos llamar a usted para que nos saque del lío?"

Me pregunto, ¿qué he hecho mal? Hemos ido al cine, nos hemos reído, hemos pasado horas tomando café... ¿A partir de qué café nos hicimos amigos? ¿Del quinto? ¿Del sexto? Joder, eso se avisa. ¡uno menos, y ahora me estaría acostando con ella!

Para ellas un amigo se rige por las mismas normas que un Tampax: puedes ir a la piscina con él, montar a caballo, bailar... Lo único que no puedes hacer con él es tener relaciones sexuales.

Es que si lo piensas... Si para una tía considerarte "su amigo" consiste en arruinar tu vida sexual, ¿qué hará con sus enemigos? A mi me parece muy bien que seamos amigos, lo que no entiendo es por qué no podemos "follar como amigos".

Yo creo que la amistad entre hombre y mujeres no existe, porque si existiera, se sabría. Lo que ocurre es que cuando ella te dice que te quiere sólo como amigo, para ella significa eso y punto. Pero para ti no. Para ti significa que si una noche estáis en la playa, ella se emborracha, hay luna llena, se han alineado los planetas y meteorito amenaza la Tierra... ¡A lo mejor consigues enrollarte con ella!

Por eso tragas, porque nunca pierdes la esperanza. ¿Qué se lía con Oscar? Pues ya romperá... cuando lo hace, tú atacas con la técnica de "consolador": "No llores, el Oscar ese es un chulo. Tú te mereces algo mejor, un tío que te comprenda, un tío que sepa estar ahí cuando lo necesitas... Que sea bajito, que sea castaño, que no sea muy guapo, que se llame Javier... como yo".

Al menos, siendo amigo puedes meter cizaña para eliminar competencia. Es la técnica del "gusano miserable". Cuando ella te dice:
- Ay, que majo es Paco, ¿verdad?
- ¿Paco? Es muy majo, sí... un poco bizco.
- No es bizco, lo que pasa es que tiene una mirada muy tierna.
- Sí, en eso tienes razón, me fijé el otro día, cuando miraba a Marta.
- No la miraba a ella, me miraba a mí.
- ¿Ves como es bizco?

El colmo es que las tías consideran que tienen una relación "superespecial" con un tío cuando pueden dormir con él en la misma cama y que no pase nada. Pero bueno, ¿lo "superespecial" no sería que sí pasara algo?

Un día después de una fiesta, te quedas ayudándola a recoger, como haces siempre, y cuando acabáis, ella dice:
- Huy, es muy tarde, ¿por qué no te quedas a dormir?
- ¿Y donde duermo?
- Pues en mi cama.

A ti te tiemblan las piernas: "¡Ésta es mi noche, se han alineado los planetas!" Al rato te das cuenta de que no son precisamente los planetas los que se han alineado, porque ella, como sois amigos, con toda la confianza, se que queda en camiseta y bragas, y tú, visto lo visto piensas: "Me voy a tener que quedar en calzoncillos... con la alineación de planetas que llevo encima".

Así es que te metes en la cama de un brinco y doblas las rodillas para disimular. Ella se mete, te pega el culo y te dice: "Hasta mañana". ¡Y se duerme! "Pero bueno, ¿cómo se ha podido dormir tan pronto? ¿Pero esta tía no reza ni nada?".

¡Estas acostado con la tía que te gusta! Al principio no te atreves a moverte, para no tocar nada. Sabes que si en ese momento hicieran un concurso, nadie podría ganarte: eres el tío mas caliente del mundo. ¡Y que larga se te hace la noche! Te vienen a la cabeza un montón de preguntas: "¿Tocar una teta con el hombro será de mal amigo? ¿Y si es la teta la que me toca a mí?". Pero después de muchas horas ya solo te haces una pregunta: "¿Seré realmente gilipollas?".

No puedes creer que estéis en la misma cama y no vaya a pasar nada. Confías en que en cualquier momento se dé la vuelta y te diga: "Venga tonto, que ya has sufrido bastante, ¡hazme tuya!". Pero no. A las tías nunca les parece que hayas sufrido bastante. Y mira que sufres... Porque tienes toda la sangre del cuerpo acumulada en el mismo sitio. Se han dado casos de hombres que han llegado a reventar.

Pero ahí no termina tu humillación. A las siete de la mañana suena el timbre de la puerta:
- ¡Ay, es Oscar!
- ¿Oscar? ¿Pero no le habías dejado?
- Ya te contaré, que ahora tengo prisa. Se me olvidó decirte que iba a traer su perro, porque como nos vamos a Vaqueira, yo le dije que el perro mejor que contigo no iba a estar con nadie. ¡Qué tu eres un amigo! Tienes mala cara, ¿has dormido bien?

Y ahí te quedas con el perro, que ése sí que es el mejor amigo del hombre.

...gracias a Patty Diphusa.

jueves, 8 de noviembre de 2007

Estamos de Fiesta

Bueno, como todos saben hay unos días en todos los sitios del mundo donde se puede hacer lo que se quiera: son las fiestas patronales. ¡ESO ES LA BOMBA! ... Es que con el pretexto de ¡estamos de fiesta! Se puede hacer lo que quieras: tirar una cabra por el campanario, arrancarle el pescuezo a un pollo...y si tiras un petardo dentro del confesionario y explota y le quemas el pelo a una beata...¡NO IMPORTA! ¡ESTAMOS DE FIESTA!
Lo importante de las fiestas es comer: un buen mozo que se precie debe comer su peso 3 veces al día. Sí, sí, además sin medida y de cualquier forma: chorizos con magras, con chocolate con churros, paellas con calderetas, con atasca burras, con zarajos...menos mal que luego para rebajar se bebe...se bebe lo que sea...además tenemos un sistema tradicional para enseñarles a los mozos los riesgos que conlleva la bebida... nosotros allá en el pueblo ponemos unos botijos llenos de aguardiente en medio de la plaza y ¡nos echamos unas risas viendo a los mozos que tiene que llegar a los botijos para beber y además esquivar toros de 500 Kg.!!!!! Hombre, todos los años pillan a alguien pero si es que ¡ESTAMOS DE FIESTA! ¡NO PASA NÁ!
Lo más bonito de la fiestas es el pregón, ¡eso si que es bonito!, porque si además traen a un forastero famoso, de nivel eso sí: el padre APELES, ENRIQUE DEL POZO, CRISTINA TÁRREGA...y los reciben las autoridades del pueblo: la reina de las fiesta: la reina de las fiestas con su madre, las damas de honor con sus madres, los de la banda de música con sus madres... ¡Vamos, todas las madres del pueblo!!!
Y le suben al balcón y le dicen: ¡tú di lo que quieras, figura! Eso sí, habla bien del pueblo y de la virgen.... Porque los pregoneros tienen un truco, que me los conozco yo...QUE SE SABE EL NOMBRE DEL PATRÓN DE LAS FIESTAS y si ven que la cosa decae dice: ¡VIVA SAN MENDRUGO! Y se los guarda a todos en el bolsillo...
A partir de ahí sale la banda municipal y venga a tocar y tocar hasta que se acaban las fiestas....Da igual lo que toquen el caso es que esté cargado de bombo y una partitura a piñón fijo...además es que cada año cogen una canción y la machacan. Fiestas memorables han sido: la macarena, los pajaritos...incluso aseguro haber escuchado 3500 veces en una misma noche el tractor amarillo...y luego, claro, te vas a la verbena y la gente quiere seguir escuchando el tractor amarillo, es que es normal..y que pasa, que el grupo de música es un grupo moderno, entonces, claro, ellos están empeñados en tocar; esta vida loca ¿pero que quieren? ¿provocar? ¿la están buscando? Y la encuentran:
-Oye tú, melenas, ven pá ca, tocáis ahora el tractor amarillo.
-Es que perdone usted, pero nosotros somos un grupo modelno, y tenemos un repertorio de canciones y ahora va la vida loca.
-Tu no has escuchao lo que te he dicho, ¿no? No sabes que esto lo pagamos todos los del pueblo o qué? ¡¡¡TU TOCAS AHORA EL TRACTOR AMARILLO!!!
-Es que es la 5º vez que la tocamos esta noche y vamos a seguir con nuestro repertorio porque somos un grupo modelno.
-Vamos a ver figura: o tocas el tractor amarillo o te comes el tractor amarillo que tengo aparcao en la era!!!!
Si es que es normal...y luego la banda sigue tocando, hasta las tantas, termina las verbena...la banda ya está ahí preparada y sale toda la banda municipal con el bombo, y el tractor amarillo... (...)
Y UNA COSA QUIZÁ LA MÁS IMPORTANTE: ¡¡¡¡ESTOY HASTA LAS MISMAS PELOTAS DEL TRACTOR AMARILLO!!!

...gracias a Patty Diphusa.

Cuando nos enamoramos

Buenas noches. Quiero hablarles del amor, porque viniendo para acá me he encontrado a un amigo que se ha enamorado locamente, y está imbécil perdido.

Esto me ha hecho plantearme algunas cosas: ¿Ustedes no creen que debería existir una baja laboral por enamoramiento? ¿Acaso no te dan la baja cuando tienes depresión o cuando tienes estrés? Pues yo creo que si tú vas al médico y le enseñas un folio en el que has escrito cien veces "quiero a Marisa, quiero a Marisa, quiero a Marisa", está claro que estás enfermo y así no se puede trabajar.

Cuando estás enamorado no es sólo que te comportas como un idiota. Es que además piensas que eres especial, que las cosas que haces no las hace nadie más en el mundo. Aunque en realidad lo que haces es repetir las mismas tonterías que hacen todos los enamorados.

Por ejemplo: el teléfono se convierte en el centro de tu vida, lo descuelgas cada cinco minutos para comprobar que hay línea. ¿Pero qué te crees? ¿Que te van a cortar la línea justo en el momento en el que te tiene que llamar ella? Hombre, los de Telefónica tienen mala leche, pero no tanto.

Cuando por fin te llama te da un vuelco el corazón y te dispones a tener una conversación muy profunda:

- ¿Qué haces?
- Nada.

Y así, dos horas de conversación profunda y otras dos para colgar:

- Bueno, pues cuelga.
- No, cuelga tú.
- Tú primero.
- No, tú.
- Contamos tres y colgamos los dos a la vez.
- Uno, dos y tres.
Y si cuelga ella, te quedas jodido y piensas que tú la quieres más. Y la vuelves a llamar:

- Oye, me has colgado.
- ¿Pero no has dicho que contáramos hasta tres?
- Sí, pero no tan rápido.

Todo cambia cuando estás enamorado. Tu escala de valores varía radicalmente. Por ejemplo, antes, el domingo se lo dedicabas al fútbol. Ahora te vas a comer con ella y la sobremesa se prolonga. Tú la miras, ella te mira, la coges de la mano, las seis de la tarde. Pero, por mucho que la quieras, eres un hombre. Y hay un momento en el no puedes más y te levantas: "Voy al servicio. No te vayas ¿eh?"

Y en cuanto no te vea , agarras al camarero y le dices "¿Eh, como va el Madrid tío?" Y con eso te quedas, porque cuando llegas al coche no puedes poner Carrusel Deportivo. No señor, estás enamorado. Hay que poner musiquita romántica. Una cinta que te has grabado especialmente para esa noche y que en un alarde de originalidad le has puesto el título de "Lentas".

Por cierto, el coche es uno de los sitios donde más se nota lo tonto que te has vuelto con esto del amor, porque por primera vez, en lugar de desear que se ponga en verde, quieres que cambien a rojo para darle un beso: "Uy rojo, muá".

Tampoco te importa que te piten cuando se pone verde, porque te sientes superior. Le haces una sonrisita a tu pareja y sigues. Y no te queda más remedio que volverte fino. Cuando estás enamorado practicas mucho el conocido deporte de aguantarte los pedos. ¡Pedos delante de ella ni uno! Ni en el cuarto de baño, ni en la cama, ni en ningún sitio. Y en cuanto bajas a la calle y te diriges al coche. "Brrrrrr". Vas a propulsión.

Cuando estás enamorado te comportas como un imbécil ya desde el primer momento en que la ves. Por ejemplo, si te enamoras de una chica en la biblioteca, en seguida se pone en marcha el juego de las miraditas...

Lees una línea, y la miras, pasas la página, y la miras, buscas un pañuelo, y la miras, te suenas los mocos y la miras... Y a veces, sencillamente la miras... Y es que no te atreves a acercarte... Te puedes tirar meses buscando esa frase que hará que ella caiga rendida a tus pies. Un día, por fin, la encuentras...: "Me acercaré y le diré...: Perdona ¿Te importaría no ser tan guapa, es que no puedo concentrarme en el libro". Entonces te levantas, vas hacia ella... pero cuando te acercas sólo eres capaz de decir: "¿Me dejas un boli? Es que se me ha gastado". Si te enamoras de una chica de fuera al separaros prometéis escribiros; y ella ya lo creo que te escribe. ¡Cartas de diez folios!... Pero te cuenta cosas de su vida en Ourense que a ti no te interesan para nada...

"Hola Paco, estoy en Ourense, está lloviendo... Acabo de llegar de clase de inglés, y estoy más aburrida... aunque el profesor es muy majo, es canadiense y lleva gafas" ¿Y a mi qué? Y de repente te pone: "Paco, tengo que dejar de escribir porque llegó mi madre" Y en la línea de abajo "Ya he vuelto, como te iba diciendo, lleva gafas..." Pues vale...

Sin embargo, nosotros cuando escribimos una carta vamos al grano: "Hola Petra: estoy caliente. Atentamente Gabino". Y ya está.

En fin, que me voy a pedir la baja porque he visto a una chica en la tercera fila y creo que estoy empezando a enfermar. Buenas noches.

...gracias a Patty Diphusa.

A cerca de Dios

¿Sabían que la Biblia es el libro más vendido del mundo? La Biblia es ese libro gordo que todo el mundo tiene, pero que casi nadie ha leído.

Ring, ring...
- Hola, ¿qué haces?
- Aquí estoy, leyendo la Biblia.
- ¡No jodas! ¿Qué te ha pasado, que te has hecho de una secta?

Y es que nadie entiende que la Biblia se pueda leer por placer. Sin embargo, yo últimamente la he estado leyendo y me ha parecido un libro muy interesante. Sobre todo, me ha servido para saber cómo era Dios.

¡Dios era la leche! Pero tenía sus cosillas. Yo no quiero molestar, pero muy trabajador, muy trabajador... no era, porque teniendo toda la eternidad por delante, el tío hizo el mundo en una semana.

Y no crean que se hernió, se levantó el primer día y dijo: "Hágase la luz", y la luz se hizo. Pero que yo sepa, él no puso ni un enchufe. Y al día siguiente: "Háganse los planetas". ¡Eso, háganse!

Que digo yo que se podía haber esforzado un poquito más, porque pudiendo hacernos de acero líquido como a Terminator, nos hizo de barro como a los botijos.

A mí lo que me gusta de la Biblia es que Dios es partidario del nudismo, como yo. De lo que no es partidario es de la fruta, porque no le importaba que Adán y Eva fueran en pelotas, pero cuando se comieron una manzana se pilló un cabreo... que los echó del paraíso. ¡Oye, con razón! ¿No te han dicho que no cojas la manzana?

Dios era bueno, pero con un límite. ¡Por eso los castigó! A Adán le dijo: "Tú ganarás el pan con el sudor de tu frente". Aquí tengo yo una duda. ¿Ya había pan? ¿Bimbo o en baguette? Y a Eva le dijo "Y tú parirás con dolor". ¡Que anda que no le ha tenido que dar rabia a Dios que inventasen la epidural! ¡Es que ya son ganas de llevarle la contraria!

A Dios le pasa lo que a todas las buenas personas, da la mano y le cogen el brazo. Ahí están los babilonios, se ponen a construir la torre de Babel para ponerse al nivel de Dios. ¿Pero qué falta de respeto es ésa? Ya lo dice el refrán: "Cada uno en su casa, y Dios en la de todos" ¡Y no al revés!

Claro, Dios se enfadó: "Por vuestra ambición os condeno a que a partir de ahora, si queréis entenderos, os tendréis que dejar el sueldo en fascículos para aprender idiomas. Eso sí, con el número uno, recibiréis las tapas de regalo". ¡Y es que hasta enfadado era buena gente!

Pero sobre todo, Dios tenía un sentido del humor tremendo. Un día habló con Noé y le dijo: "Oye, construye una barca, que voy a inundar todo esto". Y Noé se lo creyó, y se puso a construir un barco en medio del desierto. Que no veas el cachondeo de los vecinos: "Pero Noé, ¿tú estás tonto? ¡Si aquí no hay playa!". "¿Quién te crees que eres? ¿Chanquete?"

Yo creo que Dios no iba a inundar nada, pero cuando vio a Noé tan ilusionado con su arca, dijo: "¡Venga va, voy a mandar el diluvio, pero sólo una vez, ¿eh?".

También fue muy buena la que le gastó a Abraham, a quien dijo: "Sacrifica a tu hijo". Y el otro: "Ah, pues vale". Es que los hombres se lo tomaban todo en serio. Menos mal que Dios le paró: "¡Eh!, ¡Abraham, suelta el machete!, ¡que era coña, tío!". ¡Qué bromista! Claro, eso debía ser la famosa gracia de Dios.

Si es que Dios era muy gracioso, vamos, un cachondo mental. Eso sí, yo creo que alguna vez se le fue la mano, porque lo que le hizo a Job. Con Job se cebó. Dijo Dios: "Me he enterado que hay un tal Job que cree en mí por encima de todas las cosas. Vamos a comprobarlo". Para empezar, a Job le cagan unas golondrinas en los ojos y le dejan ciego, después lo arruina, se carga a su mujer, se carga a su hijo, descuartizan a su hija... Y tras cada prueba, Dios mandaba a dos ángeles para preguntarle: "Oye Job, ¿sigues creyendo en Dios por encima de todo?". A lo que Job les decía: "¡Pues claro, anda que no creo! ¡Lo que no entiendo es quién me pone la pierna encima para que no levante cabeza!".

Yo no quiero ofender, pero a veces más que bromas, parecían putadas. ¡A Dios sólo le faltó hacerle, a Job, del Atlético de Madrid! Esa sí que hubiese sido una buena broma y no lo de las cagadas de las golondrinas. Pero Dios sólo quería hacer unas risas, no quería ensañarse.

Era un tío simpático, de verdad, ahí está la Biblia que lo prueba.

...gracias a Patty Diphusa.

A mi Novia no le Viene la Regla

¿Alguna vez han oído decir que cuando estás a punto de morir te pasa toda tu vida por delante? Pues no es el único momento... El otro día mi novia me dijo:
- Cariño, no me viene la regla...
Y yo les aseguro que en ese momento, todo, ¿eh?, pero el pasado y el futuro...
Me vi en una ranchera con cuatro niños yendo al híper. Ya sé que estas cosas pasan... ¡Pero que me pase a mí! ¡A mí!, que cuando me decían:
- Paco se ha casado de penalti.
Exclamaba:
- ¡Será gilipollas! ¡Con la cantidad de cosas que hay para que no te pase esto!

Sin ir más lejos la marcha atrás. Es mi método. Ya sé que me envidian. Yo es que soy partidario de lo natural, naturópata, vamos. Soy el Carlos Sainz de la marcha atrás. Un control, una pericia, una concentración... Lo que pasa es que hace dos semanas iba yo a mi marcha... Suave, suave, haciendo la tabla del diecisiete: "Diecisiete por uno diecisiete, diecisiete por dos treinta y cuatro...". ¡Claro!, ¡lo que sea antes que la eyaculación precoz!

Yo tengo una técnica infalible para esto: si veo que voy muy deprisa pienso: "Karmele, Karmele, Karmele..." Y me relajo. Y si veo que la cosa baja pienso: "Claudia Schiffer, Claudia Schiffer, Claudia Schiffer...". Y oye, ¡da gloria verme!

Bueno, como decía, iba yo a mi marcha, diecisiete por una diecisiete, diecisiete por dos treinta y cuatro y me llevo tres... Y en el momento clave a ella le dio la tos, y claro, empezó a agitarse y me rompió el ritmo. Yo controlo, ¡pero si ella se pone a improvisar! De todas maneras tiene que ser un retraso. Como mucho se me pudo escapar un espermatozoide, ¡dos todo lo más! ¡También sería casualidad que encontrasen el camino, con la oscuridad que tiene que haber allí!

El caso es que cuando ella te confiesa: "Todavía no me ha venido", te acojonas. Te acojonas tanto que no dices más que tonterías:
- A lo mejor te ha venido y no te has dado cuenta.
- A lo mejor tú te has vuelto imbécil y tampoco lo sabes.
En esas situaciones es cuando se demuestra que los tíos no tenemos ni idea. Nosotros confundimos el método Ogino, con el índice Nikkei:
- Oye tú estás segura de que has contado bien los días, mira que este año es bisiesto.
- Ya, en febrero, pero es que estamos en octubre.
- A lo mejor lo llevas arrastrando desde entonces.
- A ti sí que te arrastraban los huevos, que te da todo igual.
- Huy, qué borde estás. ¡Eso es que te va a venir!

Pero no le viene. Y tu vida cambia. Por la calle no ves más que embarazadas. Bueno, te cambia hasta el humor. Antes, cuando salían en televisión anuncios de compresas, hacías bromas. Ahora no. Ahora se hace un silencio en el salón, una tensión, un mal rollo... Sólo se oye: "Tun, tun, tun, tun, tun, tun, tun... uuuu iiii... ¿A qué huelen las nubes...?". ¿A qué huelen las nubes? ¡A Dodotis!

Estás tan nervioso que no puedes ni trabajar. La llamas cada cinco minutos:
- ¿Ya?
- ¡No! Y deja de llamar que me pones nerviosa.

Así es que te metes en Internet a buscar información. "A ver, regla punto com". Y te sale la Cofradía de la Virgen de la Regla con Rocío Jurado a la cabeza. "No, vamos a probar otra cosa... Retraso punto es". Y te sale Iberia. "Joder, cada vez vamos peor...". Y cuando desesperado pones "Penalti punto com" y te sale José María García... lo dejas. Y es que en Internet no se navega, se naufraga, porque nunca encuentras nada. Y la vuelves a llamar:
- ¿Ya?
- Que noooo, pesao.

Así es que te compras la revista "Ragazza", que has visto que viene un artículo que se llama "La regla, tu mejor amiga". "Vaya, por fin algo científico". Y lees: "El estrés y los nervios pueden retrasar la regla". "Pues ya está, voy a tranquilizarla", te dices. Y la llamas:
- ¿Dígame?
- Ommmmm...
- ¿Quién es?
- Te pesan los párpados...
- Pero tío, ¿tú estás tonto?
- Ommmmm... Imagínate una pradera, con pajaritos... pío, pío, pío... "¡Coño, me ha colgado! ¿Así como le va a venir la regla?... Si es que no colabora". Ya no sabes qué hacer.

Cuando llega a casa y llama a la puerta antes de abrirle le dices por el telefonillo:
- Cariño, ¿ya?, cariño, ¿ya?, cariño, ¿ya?
- ¡Quieres abrirme!
Cuando entras en casa con el Predictor en la mano, ella brama:
- Como salga el circulito, te la corto... ¡Carlos Sainz!
Por cierto ¿por qué se llama Predictor el Predictor? ¡Si no predice nada! Cuando sale el circulito ella ya está embarazada! Si fuese Predictor tendría que haberme avisado antes. Yo creo que en vez de Predictor se debería llamar Terminator.

¿Y lo lento que es? En esos diez minutos te acuerdas de todos los circulitos que han marcado tu vida: los ceros de Matemáticas, las albóndigas de la mili, el Círculo de Lectores, el condón que no te pusiste... Llega un momento en que estás tan nervioso que no quieres ni verlo, y te vas al salón a intentar relajarte: "Diecisiete por uno diecisiete, diecisiete por dos treinta y cuatro... Ommmm, pío, pío, pío... ¡Karmele, Karmele, Karmele!".

Menos mal que no salió el circulito. Y claro, con la alegría del momento... Nos liamos, nos liamos... Pero después del susto lo hicimos con condón. Porque, según el prospecto, un condón es muy seguro, tiene un 97 por cien de fiabilidad. Así que no hay problema, cuando lleve 97 kikis me lo cambio y ya está.

...gracias a Patty Diphusa.

Las Muletillas

Buenas noches. ¿Qué tal están? ¿Se imaginan que cada uno de ustedes subiese aquí ahora mismo y me contase realmente “que tal está”?… “¿Pues yo acojonao con la hipoteca” “Pues yo estoy fatal de las cervicales y tengo que ver la tele con un espejo” “Pues yo muy bien, pero mi marido cada día está más tonto”… Sería terrible. Pero ustedes saben que yo no les digo “qué tal están” para que me lo cuenten… es una muletilla. Las personas no podemos vivir sin usar muletillas... Yo creo que es porque el cerebro es más lento que la lengua… O sea, que decimos algo así como “Voy a ponerme a hablar… para ver si mientras se me ocurre algo que decir”.

La primera muletilla que aprendemos es “mamá”. Y la utilizamos para todo: “Mamaaaaá leche” “Mamaaaá pipi” “Mamaaaá caca”. Llega un momento en que el que el niño ya sólo utiliza la coletilla… si te dice… “¡¡Mamá, mamá, mamá!!” … Eso es que se está cagando. Pero si dice… “Mamaaaá” ¡Eso es que ya... !

Y claro luego llegan al colegio y su muletilla principal es: “Que te cagas”. “Mi padre me ha comprado una Play-Station que te cagas” y también tienen otra que es “pos mi padre” … “Pos mi padre me ha comprado la Play-Station en la que salen todos los Pokemon”. “¡Pos mi padre es Pokemon y te va dar una paliza que te cagas!”

Lo que pasa es que llega una edad en que al niño le salen pelos en las piernas y se da cuenta que aunque quiera no puede seguir diciendo: “Mamaaá…” Y entonces empieza a decir: “tío”: “¿Qué pasa tío? ¿De que vas tío? ¿Cómo está tu tío, tío?

Y así vamos creciendo y creciendo… Y vamos almacenando cada vez más muletillas, hasta que llega un momento en que tenemos muletillas para cualquier situación. Por ejemplo, cuando estamos en grupo y de repente se acaba la conversación, mientras pensamos algo que decir empezamos:

¡Aaaaayseñor...! “Pues si...” “Aquí estamos”. “Pues eso...” “Pues estamos buenos”... Aquí un coletillero chistoso añadiría “Bueno estaba y se murió”... Y otro “Pues no estaría tan bueno...” “Es que no somos nadie” “Oye, pues el muerto al hoyo y el vivo al bollo” “Pues bueno” “Bueno estaba y se murió”. Y así hasta el infinito.

Porque las coletillas definen nuestra personalidad: “Dime qué coletilla usas y te diré quien eres”… Por ejemplo están los que se creen que los demás somos imbéciles: “Estábamos en su casa, ¿entiendes?, y él se quedó en pelotas, ¿entiendes?, e hicimos el amor, ¿entiendes?”… Pero bueno en qué fase de la conversación cree que me he perdido. Y luego están los inseguros que dicen… “Estábamos en su casa, ¿no?, y él se quedó en pelotas, ¿no?, e hicimos el amor, ¿no?”… Que aquí ya dan ganas de decirle… “¡Pues no lo sé, hija! Si tú tienes dudas… es que “no”, porque eso se nota ¿no?

Por la muletilla que usan también se reconoce a los pijos… Por la muletilla y porque parece que estén saliendo de la anestesia del dentista. La muletilla favorita del pijo es “para nada... te lo juro”: “¿Has visto a Pepota?” “Para nada”… “¿Te gusta el funky?” “Para nada”… “¿Vales para algo? “Para nada... te lo juro”.

De todos modos los reyes de la coletilla son los locutores de radio musical, que claro, como hablan tan deprisa no les da tiempo a pensar... Estos con cuatro coletillas y un reloj tienen el programa hecho: ¡Hey! Son las cuatro de la tarde, las tres en Canarias ¡guau! y en treinta minutos, llegaremos a las cuatro y media ¿No te parece increíble? ¡Hay que ver como pasa el tiempo!, ayer era sábado y mañana ya es lunes, o sea que tenemos el próximo fin de semana a la vuelta de la esquina… Y seguro que bailas música como ésta… Te dejo con ella cuando son las cuatro y dos minutos de la tarde...

Dentro de nada las cuatro y cinco...”. ¿Qué les pasa? ¿Van drogados?

Aunque los futbolistas tampoco se quedan cortos con las muletillas, y eso que estos no hablan deprisa… “Sí, la verdad es que... sí” “No, la verdad es que… no”. “Bueno, no sé, ¿no?” Y como los periodistas deportivos lo saben, se lo ponen fácil: “Quique, el partido bien aunque habéis empezado el segundo tiempo un poco más flojos y luego habéis remontado al final, parece que os quedan fuerzas suficientes para el partido del próximo domingo que es donde tenéis que poner toda la carne en el asador”. “Ahora que lo dices, sí, la verdad es que... sí”.

¡Qué obsesión con la verdad tienen los futbolistas! Aunque esto no es nuevo, lo de usar la verdad como coletilla viene ya de los Evangelios. Estaban todo el día… “En verdad en verdad te digo...”, lo que daba lugar a conversaciones del tipo: “En verdad en verdad te digo, Judas, que ¿qué tal estás?” “Pues en verdad en verdad te digo, Jesús, que por aquí, traicionándote un rato”.

Y luego están los políticos, que como no tienen nada que decir son los que más muletillas utilizan: “Puedo prometer y prometo” “Por consiguiente” “La Reina y yo, nos llena de orgullo y satisfacción”...

Algunos de tanto usarlas se les estropea el mecanismo. Como a Pujol “Forns forns frons... frons frons frons frons... Para Cataluña”... o Fraga, “Fongrrnsss fongrsss msrrrss... Cien mil gaiteiros”… Y el mejor es Aznar que consigue alargar los discursos doblando sus propias muletillas: “¡Somos una nación moderna!” “¡¡Una nación moderna!!” Que es para decirle “¡Ya te hemos entendido” “¡¡Te hemos entendido!!”…

Claro, así duran los discursos lo que duran, que les tienen que poner un himno para que se vayan. Con lo fácil que es despedirse a base de coletillas: “Hasta luego Lucas” “En fin Serafín” “Me piro vampiro”... O simplemente, buenas noches.

...gracias a Patty Diphusa.

Tener un Amigo Tuno

¿Saben cuál es la diferencia entre los Premios Nobel y los Premios Cervantes? Pues que en los Premios Cervantes actúa la tuna, ésta es nuestra aportación a la cultura universal: ”Mocita dame el clavel, dame el clavel de tu boca, que pa eso no hay que tener mucha vergüenza, ni poca”. ¿Hay o no hay nivel?

Pero claro como la tuna viene de la Edad Media, dicen que es cultura; también viene de la Edad Media la peste negra y no la metemos en las bodas. Yo tengo un amigo tuno, una desgracia como otra cualquiera, pero mi amigo Bermejo me dijo que se metió en la tuna para ligar, la verdad no lo entiendo, ¿cómo va a ligar un tío tocando la bandurria y disfrazado como el príncipe de Beuckelaur? Un día, entró su padre en la habitación y le pilló poniéndose unas medias negras: ”Hijo mío, ¿qué te pasa? ¿por qué te pones medias? ¿has salido del armario?” “No, papá es que me hecho tuno”. “¡Joder, ahora si que me has dado un disgusto, hostia!”

Es como si les hiciesen una lobotomía, porque a partir de entonces mi amigo Bermejo ya no fue el mismo; un día voy a clase, y me lo encuentro en calzoncillos, tocando la bandurria, y rodeado de gente que le lanzaba cubos de agua, pero el tío feliz, ¿eh? Yo coño: “¿Bermejo te ayudo?” ”No déjalo Manel, es que es mi bautizo de tuno”. Si te tiran cubos de agua en el bautizo no me quiero imaginar como serán las hostias de la comunión, igual te las da Poli Díaz.

Pero con lo ilusionado que está, como le vas a decir que lo de la tuna es un coñazo. Tú te vas a Segovia a ver el acueducto, a comerte un cochinillo; tú estás tan feliz en el restaurante, y de repente oyes: “ticiticiclín”, coño, la tuna, y enseguida entra un tío gordo con barba, que se pone colorao y empieza: ”Mozitaaaa dame el clavel”, pues ya me ha jodido el cochinillo, porque como vas a comer a gusto con un tío dando brincos a tu lado tocando la pandereta y bailando como el negro de los Boney M, porque claro esto al principio empieza normal pero de repente le entran los picores, las convulsiones, y al final parece que le vaya a salir un alien de dentro... Pero bueno, ¿qué le pasa a este hombre? ¿Es así o es que está nervioso? Vamos yo no me imagino a este tío afeitándose.

Pero es peor cuando te encuentras a la tuna en la calle, porque ahí también está el de la bandera, otro que tal baila; el de la bandera es un tío que no sabe tocar ningún instrumento, pero que tiene tantas ganas de dar el coñazo como los demás. Y es que la tuna es como una plaga, o sea, tu estás en una boda y de repente: ”Mozitaaa dáme un clavel...”.Te vas, yo qué sé, a Australia, a cambiar de aires... y de repente, ticiticilin, doblas la esquina y: ”Mozitaaa dame el clavel...” Hasta si tienes una vecina que esté buena, una noche estás durmiendo, y de repente: “Mozitaaaa dame el clavel... ” Que te dan ganas de decirle: ”¡Mozita! ¡A ver si le das el clavel de una puta vez, a ver si se callan!”

Pero mi experiencia con la tuna, fue más allá. Un día me viene Bermejo y me suelta: ”Manel, ¿tú me quieres?”. Ya sabía yo que tanto pololo era por algo. ”No, no en serio, Manel, es que mañana tenemos una actuación en la tele, se nos ha puesto un miembro con paperas... tú solo tendrás que hacer bulto.”

¿Tuno, yo? Estuve por partirle la bandurria en la cabeza, pero al final fui, porque un amigo es un amigo, aunque sea tuno. Y claro, Bermejo, me explicó que la clave para parecer tuno es el balanceo. Que yo me pregunto, ¿por qué se balancean? ¿por qué van borrachos? ¿o van borrachos para balancearse? Ya me veis a mi, en el programa de la Campos, balanceándome, y claro como yo no cantaba, me dio por analizar la letra de las canciones. Yo creía que solo pedían el clavel, pero no, hay una que dice: “Ese lunar que tienes cielito lindo junto a la boca, no se lo des a nadie, cielito lindo, que a mi me toca”. Luego dice: “Ay, ay, ay. ay”. ¡Coño! Le están arrancando el lunar, y encima dice: “Canta y no llores”. Bueno, pero la que más me impactó fue esa que dice: “Deja que te ponga la mantilla blanca, deja que te ponga la mantilla azul, deja que te ponga la de colorado, deja que te ponga, la que sabes tú”. Está claro, a estos tíos lo que les gusta es ponerse a jugar a las muñecas. Si quieres hacer feliz a un tuno, regálale la Barbie Bandurria.

En fin, que visto lo visto, podríamos decir que los tunos son como los hoolligans, pero en leotardos, o sea son todo tíos, van vestidos de mamarrachos, van mamados y no paran de dar voces; pero bueno tienen una ventaja respecto a los hoolligans, los tunos, que les das dinero y se van. Buenas noches.

...gracias a Patty Diphusa.

miércoles, 31 de octubre de 2007

Reacciones Estúpidas Ante el Miedo

Qué malo es el miedo, ¿eh? Los seres humanos no estamos preparados para el miedo, no nos sabemos comportar con dignidad. No hay más que ver la cantidad de gilipolleces que hacemos cuando tenemos miedo.

Porque vamos a ver, tú estás por la noche en la cama y oyes un ruido extraño, ¿y qué haces? ¡Te tapas con la sábana! ¡Muy bien! ¿Qué pasa, que la sábana es antibalas? ¿Que si viene un malo con un cuchillo no va a poder atravesarla, se le va a doblar la hoja? ¡Hombre, por favor!

¿Y cuando nos da por mirar debajo de la cama? ¡Hombre, que ya tenemos una edad! Además, suponiendo que haya un asesino debajo de la cama, ¿qué ganas mirando? ¡Que te mate antes! Muy bien, fantástico. ¿Se imaginan que un día nos encontrásemos a alguien debajo de la cama? ¿Qué le diríamos?:

-Buenas nocheeees... ¿Qué? Asesinando, ¿no?

-A ver, hay que ganarse las lentejas.

-¡Pero hombre de Dios! Salga de ahí que se va a quedar frío. Ande, suba, que va a coger asma con tanta pelusilla. Máteme en la cama, que estará más cómodo.

Otra reacción estúpida ante el miedo es mirar dentro del armario, que ya es el colmo. Porque, vamos a ver ¿a alguien le cabe un señor dentro del armario? Pero si el día que planchas no sabes dónde meter toda la ropa, ¿cómo se va a meter un tío ahí dentro? Otra situación. Oyes un ruido raro en casa y te levantas, 'acojonao', en calzoncillos, y preguntas: -¿Hay alguien? ¿Pero qué crees, que si hay alguien te va a contestar? Lo mejor es cuando llegas a la conclusión de que si hay alguien sólo puede estar detrás de la puerta del cuarto de baño, porque lo demás ya lo has registrado y, ¿qué haces? Asomas la cabeza poco a poco, más que nada para que, si hay alguien, te dé a gusto. ¡Ay!

Otra. Vas en un coche y, de repente, el conductor empieza a correr como si fuese Carlos Sainz, pero sin Carlos y sin Sainz, y tú acojonado. ¿Qué haces? Lo normal, protegerte: te agarras a la asita de plástico que hay encima de la puerta. Ya se puede estampar si quiere, que tu vas cogido a la asita... En esta situación, las madres lo que hacen es que se agarran al bolso y se lo ponen delante, como si fuera un airbag.

¿Y cuando vas en bicicleta bajando una cuesta y aquello se embala? ¿Qué es lo que se te ocurre? Quitar los pies de los pedales. ¡Muy bien, muy inteligente! Cuando te descontrolas del todo, sueltas también las manos del manillar. Eso es. Pero ¿qué crees que va a pasar? ¿Que vas a salir volando como E.T.?

Cuando nos van a poner una inyección, ¿qué hacemos? Poner el culo tan duro que la aguja rebota. Sabemos que duele más, pero no podemos evitarlo. Y es que el miedo nos incita a hacer una idiotez detrás de otra: tienes que bajar al garaje y no hay luz. Empiezas a pensar en fantasmas o en si habrá alguien escondido y, ¿qué haces? Cantar. ¡Miedo, tengo miedo, no lo sabes tú muy biebebeben! Eso es, da más datos. Lanza una bengala.

¿Y qué pasa si vas por la calle y de pronto ves a alguien y piensas que te va a atracar? Pues te cambias de acera. Seguro que si es un atracador, pensará: Mierda, otro que se me ha cruzado de acera, qué nochecita llevo. Pero ¿por qué hacemos esto? ¿Qué pasa?, ¿que los atracadores sólo atracan en la acera de los pares? ¡Ay!

El otro día iba en el ascensor con una mujer a la que no conocía de nada y de repente el ascensor hizo un extraño: Brramb. ¿Y qué hizo la señora? ¡Agarrarse a mí! Es una reacción típica de las mujeres. Deben de pensar que los hombres no caemos cuando se descuelga un ascensor.

No hay que olvidar que unidas a nuestras reacciones estúpidas están las que tiene el cuerpo por su propia cuenta. Una de ellas es temblar. Si por ejemplo hay un ladrón en casa y nos escondemos debajo de una manta, el hombre no tienen problemas para encontrarnos. Nos ponemos como un móvil en posición vibrador.
Otra reacción estúpida es la de quedarte paralizado. Si viene un coche hacia ti y está a punto de atropellarte, esto es todo lo que se le ocurre a tu cuerpo, quedarse quieto.

Más reacciones que tiene el cuerpo por su cuenta: gritar. Claro que sí, muy lógico. Si estás friendo un huevo y se te prende la sartén ¿qué se te ocurre? Gritar. Te pones a gritar como un loco: -¡¡Que se me queman los huevos!! Y si viene otra persona, se une a ti con sus gritos: -¡Que se te queman los huevos! Pero ¿qué pretendemos? ¿Apagar el fuego a gritos? ¡Hombre, por favor!


Y luego está lo de cagarse de miedo. ¿Habrá algo más estúpido y más inútil que cagarse de miedo? Bueno, sí, morirse de miedo. Ahora, eso sí, ¡que me esperen muchos años!

...gracias a Loryta19.
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